Esta unidad de dos dormitorios representa la combinación perfecta entre la solidez de las construcciones de época y el potencial de un proyecto de renovación a medida. Ubicada en un noveno piso sobre la intersección de Lima y la Avenida del Libertador, la propiedad destaca inmediatamente por su excepcional luminosidad y una vista totalmente despejada que domina el horizonte de la ciudad, un valor difícil de encontrar en zonas tan céntricas.
El apartamento se presenta como un lienzo en blanco ideal para quienes buscan reciclar y valorizar su inversión.
Un diferencial clave de esta propiedad es el excelente estado de mantenimiento del edificio. Recientemente se ha llevado a cabo una renovación total del hall de acceso, ofreciendo una recepción moderna y elegante, sumado a un trabajo integral de pintura en la fachada que garantiza una estética exterior impecable y la tranquilidad de no enfrentar obras estructurales de gran porte en el corto plazo. Es una opción estratégica tanto para vivienda propia como para una inversión de renta segura en un punto neurálgico de la capital.