De chacra a balneario
El barrio lleva el nombre de Sebastián Carrasco, uno de los primeros pobladores de Montevideo, llegado desde Buenos Aires en 1726. Tuvo una chacra junto al arroyo que hoy lleva su apellido.
El balneario nació mucho después. Alfredo Arocena, inspirado en los balnearios europeos, compró las tierras en 1907 y en 1910 fundó la Sociedad Anónima Balneario Carrasco. El trazado fue obra del paisajista Carlos Thays.